Quantcast
Channel: 15M Barcelona Internacional » On the road
Viewing all articles
Browse latest Browse all 18

Stanciova: Un proyecto eco-rural en una aldea del oeste de Transilvania

$
0
0

Stanciova (Станчево) es un pequeño pueblo rural a unos 30km por malas carreteras y caminos desde Timisoara. En él se ubica un proyecto de eco-aldea que desde hace más de 13 años convive con la población local del lugar.

Stanciova

Stanciova

El proyecto comenzó alrededor del año 2000 como iniciativa de un grupo de estudiantes recién licenciados en Timisioara, preocupados por el medio ambiente y que buscaban construir un proyecto comunitario para vivir de una forma más sostenible que lo que la ciudad ofrece. Lo primero que pensaron fue construirlo de forma aislada, pero las ventajas de construir algo en un pueblo ya existente hicieron que se decantaran por esta segunda opción y el lugar elegido fue Stanciova. Por aquel entonces, las casas en el campo eran muy baratas a causa del éxodo rural hacia las grandes ciudades, en busca de trabajo y fortuna.

Crearon una asociación cuya principal misión sería gestionar y conseguir los recursos necesarios, una forma legal de cubrir sus necesidades. Actualmente sirve para obtener fondos para proyectos puntuales asi como para tener una base legal para el proyecto. Compraron la primera casa para entonces, que tenía que ser una casa comunitaria. Tras comprar la segunda, más céntrica en la villa, vieron la necesidad de intercambiarla con la casa de la asociación para que esta no estuviera tan aislada. Actualmente la casa de la asociación está rodeada de otras casas que pertenecen al proyecto y ha tomado como función también la de acoger a futuros miembros de forma temporal hasta poder obtener su propia casa. Mientras están ahí, se da un proceso de integración, aprenden las dinámicas de trabajo y de relación que se dan en el proyecto y pueden ver si ese tipo de vida es viable para ellos, antes de tomar una decisión definitiva.

IMG_0381

Cada casa funciona como una especie de unidad familiar, la mayoría son  parejas, y se reúnen, no de forma programada, sino según necesidades. Las decisiones se toman por consenso y de momento no tienen grandes problemas con ello. Cada casa es autónoma y consigue sus propios recursos: algunos venden productos como vegetales o mermelada, entre otras manufacturas, los otros dan cursos y también van buscando nuevas actividades para recolectar donanciones.

IMG_0385

Las personas vinculadas al proyecto nos cuentan que el lugar está suficientemente cerca de Timisoara para no permanecer totalmente aislados (se llega en bicicleta) y es lo suficientemente salvaje para permitir algunas actividades como la agricultura o la recolección de frutos en la gran extensión de bosque que rodea el pueblo. Esos escasos 30km que los separan de la ciudad crean un enlace permanente con lo que allí acontece, no sólo en la cuestión de Rosia Montana, también en su relación con mercados locales y otros movimientos de economía alternativa o de transición de la ciudad al campo que existen en la ciudad. A parte de esa relación con la urbe, también se organizan talleres con el objetivo de compartir su conocimiento sobre otra manera de vivir y organizan un campamento anual para el tour anual europeo Ecotopia, que ya consideran el pueblo como parada ineludible.

Cabe mencionar como es la relación que mantienen con los habitantes del pueblo. A parte de los talleres que se organizan, también se colabora en las tareas comunes de mantenimiento del lugar o ayudan a los agricultores locales a cambio de recursos. Un avance curioso es la instalación de un punto con Internet para el uso de todo el pueblo; nos cuentan que los principales usuarios fueron los niños.

Alrededor del proyecto se encuentra un grupo de apoyo que acude a echar una mano para cualquier tarea extra que necesite ser llevada a cabo. Para ellos montan fiestas en el bosque en los solsticios entre otras actividades que mantienen a esas personas vinculadas desde la distancia al proyecto. Su principal objetivo ahora mismo es crecer en número, de ahí la importancia de esos grupos de apoyo.

Cuando les preguntamos por el futuro del proyecto salieron un montón de ideas para medio y largo plazo, desde conseguir tierras para la gente que no tiene dinero para adquirir una casa, a construir un sitio común para encontrarse y comer, ya que ahora las casas se han quedado pequeñas debido al gran número de visitantes que reciben. O construir una taverna para esos visitantes; algo más organizado que lo que van haciendo ahora. Hay planes más en la línea de la estabilidad económica como crear una cooperativa para no tener que preocuparse del tema de las finanzas, de cubrir los gastos o de la repartición de los recursos. Uno de los miembros está empeñado en crear un taller en el que se enseñe a arreglar bicicletas, basado en donaciones y una pequeña cocina para las jornadas de reparación.

Lo que sí que tienen claro de cara al futuro, es que el crecimiento de la comunidad tiene que desarrollarse de forma orgánica, pues “no tiene sentido construir cosas y esperar a que la gente llegue”.

Vídeo realizado por ellos mismos explicando el proyecto (inglés, subtitulado en español):

Cuando les preguntamos por su experiencia personal, alguien contestó: “Fue una revelación lo de vivir sin dinero”. Y todos asintieron.

Contacto y páginas del proyecto:
http://stanciova.wordpress.com/
https://www.facebook.com/Stanciova


Viewing all articles
Browse latest Browse all 18

Trending Articles